Gastronomía


La naturaleza geográfica de l’Alt Empordà la dota de ambientes diferentes que permiten obtener excelentes  productos de la tierra. La montaña y el bosque nos aportan caza, setas, castañas, ganado…; la plana es rica en huerta, cereales, frutales…; la costa nos provee de pescado, marisco, moluscos…; y en todo el territorio encontramos la viña, que es la madre de los vinos de la DO Empordà de prestigio consolidado.

Ésta es una tierra con un gran nombre de ámbitos particulares. Situada en el norte de la Península Ibérica, limitando con la frontera francesa ha sido y es una tierra de paso y, por esto, sitio de comerciantes y mercaderes. Esta mezcla de atmósferas y de centro productor ha dado como resultado una gastronomía de elaboración compleja con una base sencilla de productos de calidad. Tradición compatible con la modernidad. L’Alt Empordà fue la sede del que durante unos años ha sido el mejor restaurante del mundo y una escuela de estilo gastronómico propio: El Bulli, creado por el cocinero Ferran Adrià y que, actualmente (2016) está en transformación. A parte de este restaurante que lleva el nombre de l’Empordà a todo el mundo, en la comarca hay un establecimiento con dos estrellas Michelin y dos más con una.

Diferentes marcas de garantía de calidad procuran por el nivel cualitativo de los productos de la comarca asegurando el origen y su producción. Destacan los productos incluidos en la marca de garantia «Productes de l’Empordà»  (brunyols (buñuelos), arròs (arroz) de Pals, gamba de Palamós, recuit (quajada), poma (manzana) de relleno de Vilabertran, ceba (cebolla) de Figueres i botifarra dolça (embutido)); el vino de la Denominación de origen DO Empordà; el aceite de la denominación de origen protegida Oli DOP Empordà, la Indicación Geográfica Protegida IGP Poma de Girona (manzana); y otros productos con una importante tradición de producción y consumo en el territorio como las anchoas de l’Escala, las cerezas de Llers, Boadella y Terrades; l’albergínia bonica (berenjena), el bitxo ( pimiento), l’escarola de cabell d’ángel (escarola), el fesol de l’ull ros (alubia),  el nap negre (nabo), el salsafí ( nabo), la tomata de la pera ( tomate), embutidos, la tellerina de Roses; les garoines o garotes ( erizos de mar), la flaona, el xuixo, o el Pa de Tramuntana.

Una buena manera de conocer estos productos es degustándolos en las ferias de producto agroalimentario que se celebran durante todo el año en la comarca.

Así mismo, es imprescindible conocer y probar los platos que ofrecen los restaurantes de la zona elaborados con estos productos. Igualmente, es relevante la cocina empordanesa de «mar i muntanya», considerada una de las estrellas de la gastronomía mediterránea. Destacamos platos como el pollastre amb escamarlans ( pollo guisado con langostinos), conill amb cargols ( conejo con caracoles); otros de interior como la botifarra dolça frita, l’oca amb naps ( oca con nabos), el platillo (guisado de carne), o los platos de mar como el suquet de peix ( guisado de pescado), sépia amb pèsols ( sépia con guisantes), los erizos de mar y los mejillones; y excelentes postres como los «taps de Cadaqués, les “flaones de Figueres”, el recuit ( quajada) con miel y los brunyols de l’Empordà.

Durante el año, y en diversas poblaciones de la comarca, se celebran campañas gastronómicas dedicadas a un producto en concreto o un plato determinado, una ocasión especial para degustar la gastronomía de l’Alt Empordà.

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