Rabós d’Empordà

En el año 1879 fue el primer pueblo de la comarca que recibió la plaga de la filoxera, que acabó arrasando todas las viñas. Antes de la llegada de este insecto, el pueblo llegaba a los 550 habitantes (año 1860) y, después de morirse las viñas, algunas no fueron replantadas y muchos vecinos abandonaron el pueblo. Desde entonces, la población ha ido menguando, llegando a los 151 habitantes en el año 1990 y a los 137 en el año 2001.

El monasterio de Sant Quirze de Colera es una abadía benedictina de estructura arquitectónica compleja y de gran interés. Como elementos más destacables tenemos los restos de la iglesia prerrománica, la basílica monástica con tres ábsides con decoración lombarda, los restos del claustro del s. X y del recinto fortificado del monasterio (s. XIV), cuando el monasterio vivió su esplendor. Es a partir del s. XV que la abadía entra en decadencia y es finalmente anexada a Sant Pere de Besalú en 1592.

Destacamos la pequeña iglesia románica de Santa Maria de Colera, de una sola nave (s. XII), próxima al conjunto de Sant Quirze de Colera; el templo románico de Sant Romà de Delfià (s. XI), a unos 3 km del núcleo de Rabós, en dirección a Garriguella; la iglesia románica de Sant Julià i Santa Basilissa (del s. XIII y fortificada en el s. XIV); la ermita de Sant Quirze de Rabós, del s. XIX, con decoraciones de pinturas murales; y las balsas de Faiet y los estanques de Delfià, cerca de la iglesia de Sant Romà.

www.rabos.cat

 

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